Our Land
Chaclaya forma parte de uno de los paisajes más imponentes del sur del Perú
Chaclaya is part of one of the most impressive landscapes in southern Peru.
Nuestra Actividad
Vivimos en la puna altoandina del sur del Perú, a aproximadamente 4,200 metros sobre el nivel del mar. Nuestro territorio comunal abarca más de 8,073 hectáreas de paisaje andino donde el viento, el frío y la inmensidad del cielo marcan el ritmo de cada día.
Nuestra tierra forma parte del ámbito de la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca, área natural protegida cuyo territorio es compartido por comunidades campesinas y propiedades privadas, y que hoy constituye la principal reserva de agua del sur del Perú, beneficiando a más de un millón de personas.
El paisaje que nos rodea está dominado por los volcanes Ubinas, Pichu Pichu, Misti y Chachani, y por los nevados Chuccura y Huarancante, cuyas cumbres nevadas alimentan los ríos, manantiales y bofedales que sostienen la vida en estas alturas.
Los bofedales son parte esencial de nuestra tierra. Estos humedales altoandinos retienen agua en las partes altas de las cuencas, son fuente de forraje y agua para el ganado, y representan centros de biodiversidad únicos en la puna peruana. Para nosotros, son también el sustento directo de nuestros rebaños de alpacas, llamas y ovinos.
A pocos kilómetros de nuestra comunidad se encuentra la Laguna de Salinas, un salar de aguas someras ubicado a 4,300 m.s.n.m. con una extensión máxima de 6,182 hectáreas, declarado sitio Ramsar el 28 de octubre de 2003 por su importancia como humedal de nivel internacional. Durante la temporada de lluvias alberga hasta 21,000 flamencos de tres especies distintas, convirtiendo el horizonte en un espectáculo de color que forma parte de nuestra vida cotidiana.
La fauna silvestre que convive con nuestra comunidad incluye vicuñas, tarucas, vizcachas, zorros andinos, pumas y más de 158 especies de aves entre las que destacan el cóndor andino, la huallata y los flamencos. La flora que cubre nuestras tierras está compuesta por más de 463 especies de plantas, predominando el pajonal de puna, los bofedales, el queñual y los matorrales desérticos.
Habitar esta tierra no es solo un privilegio. Es una responsabilidad que asumimos cada día, cuidando nuestros pastos, nuestras fuentes de agua y la fauna silvestre que comparte con nosotros este rincón extraordinario de los Andes.
Franck Pasquier (2026)
Our Activity
We live in the high Andean puna of southern Peru, at approximately 4,200 meters above sea level. Our communal territory encompasses more than 8,073 hectares of Andean landscape where the wind, the cold, and the vastness of the sky set the rhythm of each day.
Our land is part of the Salinas y Aguada Blanca National Reserve, a protected natural area whose territory is shared by peasant communities and private landowners, and which today constitutes the main water reserve in southern Peru, benefiting more than one million people.
The landscape that surrounds us is dominated by the Ubinas, Pichu Pichu, Misti, and Chachani volcanoes, and by the snow-capped peaks of Chuccura and Huarancante, whose snow-covered summits feed the rivers, springs, and wetlands that sustain life at these altitudes.
The wetlands are an essential part of our land. These high Andean wetlands retain water in the upper reaches of the watersheds, provide forage and water for livestock, and represent unique centers of biodiversity in the Peruvian puna. For us, they are also the direct sustenance of our herds of alpacas, llamas, and sheep.
A few kilometers from our community lies Laguna de Salinas, a shallow salt flat located at 4,300 meters above sea level, with a maximum area of 6,182 hectares. It was declared a Ramsar site on October 28, 2003, due to its international importance as a wetland. During the rainy season, it hosts up to 21,000 flamingos of three different species, transforming the horizon into a spectacle of color that is part of our daily lives.
The wildlife that coexists with our community includes vicuñas, tarucas, vizcachas, Andean foxes, pumas, and more than 158 species of birds, among which the Andean condor, the Andean goose, and flamingos stand out. The flora that covers our lands is composed of more than 463 plant species, predominantly puna grasslands, wetlands, queñua forests, and desert scrublands.
Living on this land is not only a privilege. It is a responsibility that we assume every day, caring for our pastures, our water sources, and the wildlife that shares this extraordinary corner of the Andes with us.
Franck Pasquier (2026)